Hoy he compartido con JAPAMA, un veterano grupo valenciano de senderismo, una agradable jornada de pistas forestales y laderas empinadas. En medio de un ambiente de confianza y distensión he podido ir recopilando algunas fotos de la vegetación que tapiza Espadán. A continuación expongo algunas de ellas:
La ruta ha comenzado en Almedíjar. El grupo ha ascendido al pico Cullera, donde se ha celebrado un generoso almuerzo a base de bocadillos, vino tinto, bizcochos, chocolate caliente e incluso cava. El grupo no se ha privado de nada.
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| Satisfecho tras coronar el pico Cullera (879 m) |
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| El grupo llegando a la cima del Cullera |
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| Una escarpada línea orientada de este a oeste, vista desde el Cullera |
A continuación se ha reanudado la marcha en dirección al pico Espadán, vecino del primero. No obstante se ha hecho una variación del trazado: hemos visitado la Cueva del Estuco. Casi todos los participantes hemos descendido hasta la cámara inferior de la cueva bajando con ayuda de las cuerdas habilitadas para tal efecto.
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| Cartel en piedra anunciando la Cueva del Estuco |
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| Desvío a la senda que conduce a la cueva |
Al terminar la visita de la cueva hemos retomado el camino hacia la cima del Espadán. Lo hemos hecho por una pista forestal que conduce hasta la carretera CV-215. Al llegar a esta hay un cartel que indica el acceso ladera arriba al pico.
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| El acceso a la ladera del Espadán. |
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Fin de la pista forestal que nos lleva desde la Cueva del Estuco hasta el acceso al Pico Espadán, en la CV-215 |
Larga y tediosa ha sido esta subida, debido al cansancio acumulado a lo largo de la mañana. Pero al final lo hemos conseguido.
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El pico Cullera ha repercutido en las fuerzas: la subida al Espadán ha sido dura |
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| Casi en la cima del Espadán |
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Centinelas de las alturas: como estos, otros muchos imponentes pinos rodenos dan la bienvenida al Espadán |
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Las montañas no son un obstáculo hasta el mar desde el pico Espadán (1099 m.) |
Tras comer en el pico Espadán hemos bajado bordeando la ladera. Hemos tenido que sortear varios canchales, lo cual ha resultado algo fatigoso.
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| Los canchales, un reto para los tobillos |
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| Bonitos arbustos como este boj contrarrestan la aridez de los canchales |
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| Terminando la zona de canchales se encuentra esta señal indicadora |
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| Acceso al pico Gurugú y a Ahín |
Cuando hemos llegado a la pista forestal el descenso se ha vuelto más llevadero, hasta que, en un recodo de la pista hemos cogido la entrada a la Rambla de Almanzor.
El recorrido por este pasillo ha sido, a mi criterio, lo mejor. Andar por la rambla en la umbría, rodeado de densa vegetación por los cuatro costados, no tiene precio.
Al final hemos llegado a la fuente del inicio y hemos ido a tomar una cerveza al bar Asun de Almedíjar. Con ello ha concluido la jornada.
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